Dermatología clínica
Diagnóstico y tratamiento de las patologías de la piel más frecuentes,
con un abordaje médico riguroso y mantenido en el tiempo.
Acné / Rosácea
Es posible conseguir una piel bonita y sin inflamación. En QCderma combinamos tratamiento dermatológico con medicamentos aplicados y/o tomados, además de una buena rutina cosmética.
Dermatitis
La piel seca, el picor, la tendencia a desarrollar alergias o los parches de eccema pueden indicar que tienes una dermatitis atópica.
El enrojecimiento y descamación en el cuero cabelludo, la cara o incluso las orejas, podría deberse a un proceso muy común llamado dermatitis seborreica.
Las personas estamos en contacto con muchísimos productos químicos a diario, como metales, perfumes, pegamentos, gomas… y muchas veces en el entorno laboral. Una dermatitis muy persistente o resistente al tratamiento puede esconder una dermatitis de contacto alérgica o irritativa.
Consúltanos, valoramos tu caso y te explicamos en qué consiste y cómo abordarlo, de forma mantenida en el tiempo.
Caída de cabello
El pelo no siempre se cae por el mismo motivo. Hay momentos en los que se cae más y se recupera, y caídas progresivas en las que el tiempo sin tratamiento supone pérdida de densidad capilar. En todos los casos es fundamental el manejo dermatológico con tratamientos avalados científicamente que frenen la caída y ayuden a recuperar la densidad capilar.
Melasma
En determinados tipos de piel, en verano aparecen unas manchas en frente, mejillas y/o labio superior, con influencia hormonal. El melasma es una patología que precisa tratamiento dermatológico para conseguir resultados óptimos y duraderos.
Infecciones
Las verrugas y los moluscos están producidos por un virus. Aunque pueden resolverse espontáneamente con el tiempo, tratarlos en consulta acorta la evolución, frena la aparición de nuevas lesiones y reduce el contagio.
La típica «calentura» o «morrera» labial está causada por el virus del herpes simple. A veces es necesario el tratamiento oral en casos muy extensos o brotes muy frecuentes.
El impétigo infantil lo produce una bacteria y es una infección cutánea muy contagiosa, que produce ampollas y/o costras, y requiere tratamiento antibiótico.
Los hongos en la piel son muy frecuentes y se manifiestan de muchas formas (en uñas, en los pies, como parches en la piel, placas alopécicas en el cuero cabelludo, manchas blancas en la espalda…) y no todas se tratan de la misma manera.




